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El orgullo de vestir de pollera

Con sus trenzas largas enlazadas en sus tullmas, vestida con sus enaguas y la pollera encima de las mismas. El sombrero borsalino, el zapato plano, la blusa cerrada y la manta colorida expresan la identidad y el orgullo de la mujer de pollera que vive en El Alto.

Esas mujeres indígenas-aymaras, que adquirieron gran representatividad en el mundo, son luchadoras y fuertes. Cholitas en El Alto, Bolivia

La construcción de la ciudad de El Alto, se las debe a ellas, pues cada calle de piedra, las aceras y los miles de metros de muros en las escuelas son resultados del trabajo por alimentos que hicieron estas mujeres años atrás.

Esas mujeres de pollera se aprecian cotidianamente en los puestos de venta, en los mercados, en los controles de tránsito, en la lucha libre y fundamentalmente en las distintas festividades folklóricas y sociales que se vive en la ciudad.

El vestir de una cholita original (mujer de pollera) es diferente a la que se viste una que no es realmente de pollera (transformer). “… eso se nota en la forma de ponerse el sombrero, la pollera, la manta e incluso hasta en la misma blusa y es notorio en la forma de caminar e incluso en su mismo rostro…” aclara Prima Mamani Quispe, Directora de Promoción Cultural del Gobierno Autónomo Municipal de El Alto.

El hecho que vestirse de pollera, sin lugar a duda, enorgullece a propios y extraños. A propósito, de esta aseveración, no se extrañe al ver en las calles a mujeres del extranjero vestirse de cholitas.

Vestirse de pollera hoy, es simplemente enarbolar la belleza de la mujer de El Alto.

Nota escrita por Patricia Poma

Vídeo realizado por: Gladys Marin

Fotografía: Marco Alberto Quispe

Acerca de Marco Alberto Quispe Villca

Periodista y miembro del Colectivo Jach'as

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One comment

  1. En la actualidad, ya no es tan real eso de “orgullo” generalizado, el vestirse de pollera. Si le vinculas la pollera a la política, no es tanto así, con el actual gobierno del MAS. Es como el caso del Fondo Indígena, que desgastó a las bartolinas. Hoy las dirigentas y los dirigentes de esta ciudad, están echando por el suelo, ese “orgullo” de la pollera.

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